Prólogo - Los Dichos de OcultoDeLos dichos de oculto como prosa que se vaEn su comentario al Libro de Job, escribe Fray Luís de León refiriéndose al hombre: "Rosa breve y flor que a vuelta de ojo se marchita". Un tipógrafo pudo introducir una errata que ni tan errata sería: "Prosa breve y flor que a vuelta de hoja se marchita". La prosa comparte con el hombre y la flor, la belleza y su fugacidad. La fugacidad de su lectura. Claro, sabemos que ni la rosa ni la buena escritura se marchitan más que el mismo lector. Las palabras no se las lleva el viento. El aforismo, la sentencia en mármol, envidian lo inmarcesible del refrán oral. A veces ambos discursos, el filosófico y el chistoso se cruzan. En estos casos es útil el término "prosa breve" (y flor) que les agrupa. Pero el dicho: "Cuando tu vas yo vengo" nos servirá para clasificar estas escrituras por su contenido (e intención): la prosa "que vuelve" sentencia, aconseja, comparte el saber. La prosa "que va" solo busca, pide al lector que le acompañe. Esta, sin la jactancia del saber filosófico y popular, a veces solo comunican una duda, una emoción. La prosa de ida no es superior ni inferior a la prosa de vuelta, pero nos gusta más. Escritos como los Dichos de Oculto de Luís Moro, prosas breves "de ida" se distinguen por su origen, parten del asobro y la perplejidad. No da, pide; no dice, pregunta. Contienen ese fondo de ingenuiddad del que carece el aforismo libresco, y que le garantizará la permanencia en la literatura, sn la agudeza formal de la greguería. Es la humildad que se aprende de los clásicos, que son "sin por qué" como la flor de Silesius. Sin embargo algunos de los dichos parecen escritos por un libertino o un folósofo, otros por un niño. Todos son de Luís Moro. Sus temas son los de siempre: el pensamiento que se piensa, la locura, las mujeres (sabias, frutas), el hombre, Dios, la poesía, el universo. Frente a la pluralidad de la realidad el sujeto se multiplica, pero no se fragmenta: el estilo antes esbozado mantiene su unidad en la temática, con la levedad de lo oral. Se trata de una escritura aparentemente contradictoria, sin un destino anunciado. O sin otro destino que Ud., amable lector. Pedro Téllez Fuente de este artículoTítulo: La otra mitad de uno Autor: Luis Moro Parada, Párroco de la Iglesia Santa Ana de Morón. Año: 2006 Depósito Legal: 1f72520068001398 Impreso en Venezuela por Gráficas Alfonso, C.A. Valencia, Edo. Carabobo Sigue leyendo:
Autor de este sitio web: Enrique de Mesa - Google+ |