Padre Félix EscolarDeNo es un sacerdote de los que comúnmente acostumbramos ver, un poco descuidado en su atuendo personal, para algunos huraño y regañón, pero todos comparten una cualidad indiscutible en él: su pasión y perseverancia en los objetivos que se propone. Nos vino de Burgos (España), provincia de Castilla la vieja, lugar donde nació el castellano. Es el penúltimo de 9 hermanos, su infancia transcurrió entre travesuras de pandilla y oficios de monaguillo en la iglesia de Burgos. Ingresa al Seminario de Burgos en el año de 1952 donde concluye en 1956 los estudios de Humanidades y Bachillerato, cursa Teología y Filosofía entre 1956 y 1963. Alterna sus estudios con el deporte de fútbol y natación, como hobby la música y el teatro van a complementar su vida. No deja de estar presente en él su estirpe española lo que se demuestra por su afición a la fiesta brava y al buen vino Se ordena sacerdote en la Catedral de Burgos el 23-12-1963, sus primeros oficios los imparte en la Parroquia de "La Bureba" (Burgos, febrero de 1964), pasa 11 años de ministerio parroquial en España, los últimos 4 años lo hace como arcipreste de la zona. Un año antes de culminar su carrera adquiere el compromiso de misionar unos años en los países de América Latina, es en julio de 1975 cuando llega a Venezuela y por casualidad de la vida en vez de llegar a Margarita donde estaba destinado atern'zó en Valencia, ejerciendo 6 meses en la parroquia La Candelaria de Valencia como período de "adimatización". En enero de 1976, el Arzobispo Henríquez lo nombra párroco de Morón sustituyendo al anterior párroco Modesto Gutiérrez. Toma posesión de la parroquia el 22 de enero de 1975 y desde entonces -como él mismo lo dice- "la solicitud del pastor, con desvelos y regaños mirando por la suerte del rebaño, recogiendo a las ovejas perdidas y cuidando de los más débiles que son los más numerosos". A este sacerdote ejemplar se le debe la hermosa iglesia Santa Ana de Morón, que con su esfuerzo y dedicación la hizo posible. Para Félix Escolar su misión es con los pobres y no hay una acción social donde su concurso no esté presente. FuentesTomado de la 1ra. Edición de la Revista Morón Ayer y Hoy. Mientras el Viejo Chon solia cargar su saco de cítricos al hombro, se le oia decir: “Traigo las naranjas dulces, se acaban y no se venden!”. Autor de este sitio web: Enrique de Mesa - Google+ |