Localización, relieve y constitución geológicaDeEl Valle de Morón se ubica en la sección nor-occidental del litoral carabobeño, en un espacio bordeado al norte por el mar caribe y al sur por la vertiente septentrional de la Cordillera de la Costa, lo que ha moldeado sus tierras en una franja longitudinal que se estrecha hacia el este (su punto máximo en la desembocadura del río aguas caliente) y se abre en forma de abanico hacia el oeste, donde la montaña se aleja del mar para darle paso a la planicie. “Las coordenadas geográficas de Morón son las siguientes: 68º11’10” de longitud oeste y 10º29’30’’ de latitud norte” (Este, B. M., Esteller C. R. Y Rondón de Esteller C, 1992, 189). Desde el punto de vista político – administrativo Morón perteneció a la jurisdicción de Nirgua cuando el dominio hispano, y siguió en ella hasta el “25 de junio de 1824 fecha en que se promulgó la Ley de división política – territorial de la República de Colombia” (Este B. M., y otros, 1992, 189). En la mencionada ley, Morón fue adjudicado como parroquia del cantón Puerto Cabello del estado Carabobo; desde entonces ha evolucionando, cambiando su denominación hasta convertirse en municipio urbano del Distrito Puerto Cabello. Es objeto de este estudio el período 1940 – 1981 cuando Morón es una entidad subordinada al Distrito Puerto Cabello hasta su definitiva separación al lograr su autonomía municipal según lo establecido en la Ley de división político – territorial del estado Carabobo publicada en Gaceta Oficial del 13 de agosto de 1981. La ley de división político – territorial del estado Carabobo del año 1971 fija los linderos de Morón de la siguiente manera: “Norte: La boca del río Yaracuy – este: El río agua caliente línea recta a cerros llamados el silencio. Sur: La fila alta donde nacen los ríos Alpargatón, Morón y Sanchón que lo dividen del Distrito Bejuma. Oeste: La quebrada e Sanguijuela” (1971, 4). Los límites de la ciudad de Morón se mantuvieron inalterables desde el siglo XIX hasta 1981 cuando se reforma de nuevo la ley de división político – territorial del Estado Carabobo, dotándole de su autonomía municipal, donde se modifica el lindero este quedando redactado así en la ley: “El Distrito Puerto cabello desde la cabecera del río Sanchón en la cumbre de Chirgua, siguiendo el curso de dicho río aguas abajo hasta su desembocadura en el mar caribe” (1981, 3). Es de hacer notar que con esta nueva demarcación el límite de la ciudad se corre hacia el oeste de tal manera que Morón perdió una gran cantidad de terrenos ubicados al este y que fueron transferidos al municipio Puerto Cabello, siendo ahora su extensión territorial de 174 Km2. El contexto de la localidad de Morón se erige sobre una geomorfología de cierta diversidad; en este espacio se observan montañas, colinas y la llanura fluvio – marina. Hacia el noreste, en las adyacencias del caso antiguo de la ciudad se localiza la llanura costera, de origen aluvial y la franja del litoral marino que van ocupar ambas “Las áreas planas abarcando una superficie de 2.149 hectáreas aproximadamente... Dicha llanura comprende un 75% del área, sus suelos son de formación marítimo fluvial y por su escaso desnivel se forman abundantes pantanos, charcas y lagunas” (M.O.P., 1972, 15). La topografía era propicia para las inundaciones y en consecuencia los terrenos cenagosos se convertían en fuentes potenciales para criaderos de insectos de todo tipo y especialmente de los Anópheles trasmisores del paludismo; las especificaciones técnicas de la composición de los terrenos planos de Morón elaboradas por la Oficina Técnica de Proyectos Arquitectónicos y Estudios Urbanos Regionales (APRESUR, C. A.) contenidas en el plan de desarrollo urbano local de Morón apuntan sobre las causas del difícil drenaje de ellos: Las superficies fluvio – marina, se caracterizan por una Topografía cóncava donde el agua se acumula y permanece prolongadamente debido a los contenidos de sedimentos finos impermeables (mezcla de materiales arenosos con arcillosos), sin embargo, la presencia del material arenoso no impide el mal drenaje de estos terrenos ya que el material arcilloso se halla cubriendo los sedimentos marinos que se habían depositado en primer lugar (1987, 21). Pero no sólo a cierta distancia se mantenían los estanques naturales de las aguas sino que dentro de las mismas entrañas del poblado existían en estado latente un hábitat adecuado para los criaderos de insectos: Las aguas de lluvia también ocasionan dificultades en área urbana debido a la configuración topográfica de la ciudad y a la obstrucción de los drenes naturales como consecuencia de la anarquía del desarrollo urbano. Las áreas al este son propensas a las inundaciones por el desbordamiento de la margen derecha del canal. Así mismo, la topografía plana dificulta el drenaje natural de aguas de lluvias y da origen a numerosas ciénegas y lagunas (M.O.P., 1972, 16). Se hará una reseña sobre otros elementos fisiográficos para intentar una visión de conjunto y de totalidad del espacio moronense. La sección de la llanura aluvial es la más joven geológicamente hablando de toda la entidad, su formación data aproximadamente de cinco millones de años y fue conformada por los depósitos de materiales sedimentarios arrastrados por los ríos y por el mar durante la era cuaternaria, su elemento rocoso es de blanda consistencia: arenas gravas, arcilla, limos y material poco consolidado. La franja del litoral que va desde la desembocadura del río Yaracuy hasta su análoga del río sanchón alcanza una longitud alrededor de los catorce kilómetros, es una zona de costa de emersión: Ha sido catalogada como una zona de playas de barrera, de fondo levemente inclinado desarrollado por los sedimentos que acarrean hasta el mismo los ríos Yaracuy, Morón y Sanchón. Estos sedimentos son removidos y depositados constantemente por la acción de las olas, formándose así barras de arena (Ojeda García, W. 1978, C-2). Estas condiciones van a influir para mantener una estabilidad natural de las aguas marinas, sobre el mismo aspecto se indica en el plan de desarrollo integral del municipio Juan José Mora elaborado por Corpocentro que: Entre los puntos de salida al mar del río Morón y Sanchón respectivamente, puede observarse un ligero promontorio que junto al de El Palito atenúan los efectos denudadores y la turbulencia del avance este-oeste que tiene por delante de la costa la corriente marina del caribe; lo cual a su vez motiva que las aguas frontales a esta línea no sean movidas, presentándose como un área natural de buenas playas (1987, 11-12).
La plataforma continental es ancha con una medida promedio de cincuenta kilómetros aproximadamente. En la parte meridional de la localidad se impone la presencia del macizo montañoso perteneciente a la Cordillera de la Costa y cuyas elevaciones no logran remontar los 1.600 metros sobre el nivel del mar, desde donde se desprenden diversas estribaciones de pronunciadas inclinaciones que irrumpen hacia la zona de contacto con el sector de la llanura. Estos terrenos abruptos poseen una pendiente cercana al 60 por ciento. Dichas elevaciones van a ser interrumpidas por los valles ínter montanos (tipo v) de los ríos Morón y Sanchón. Este relieve pertenece a la formación “Nirgua”, la más antigua del sector, se origina en el cretaceo inferior del mesozoico, en su composición litológica abundan los esquitos, cuarzos, micáceos asociados, sills anfigolíticos, calizas macizas, cristalino y mármoles (rocas sólidas). Hacia el sur-oeste se divisa una topografía ondulada constituida por un grupo de colinas sueltas que pueden alcanzar una pendiente del 30 por ciento. Su esencia geológica proviene de los períodos mioceno y plioceno de la era terciaria; esta formación se denomina “Maporita”, con una edad próxima a los 25 millones de años. Se compone de rocas sedimentarias o rocas no compactadas totalmente, forman parte de esta categoría las areniscas, los conglomerados, limonitas, lutitas y arcillas. Estas rocas aparecen plegadas sobre rocas metamórficas de mayor solidificación como son los cuarzos, filitas, calizas, gneis, etc. Al nor-oeste de Morón aflora otro grupo disperso de bajas montañas. Las pendientes de estas ondulaciones del terreno oscilan entre el 20 por ciento y el 30 por ciento, pertenecen a la formación “Urama” del período eoceno superior de la era terciaria (40 millones de años aproximadamente). Su conjunto litológico lo integran las lutitas negras con metamorfismo incipiente, calizas negras fosileteras y conglomerado de cuarzo. En las riberas de los ríos Yaracuy y Urama se encuentra arena, limos, arcilla y gravas, este material no consolidado es producto de los depósitos del cuaternario. Es de advertir la tendencia sísmica del área, según el estudio incluido en el plan de desarrollo urbano local de Morón: El sector Puerto Cabello-Morón, se encuentra localizado en el corredor de la falla de Morón; es decir, en la continuación de la depresión tectónica del valle del río Yaracuy, graben que se formó por hundimiento entre dos fallas que bordean la serranía de Aroa al norte (falla de Boconó) y la serranía de Nirgua al sur (falla de Morón) (Plan de Desarrollo Urbano Local, 1987, 18). La factibilidad de terremotos de gran intensidad en el área de Morón constituye una limitante para las construcciones de infraestructura de gran envergadura cerca del área de peligrosidad sísmica.
CLIMAEl clima está marcado claramente por la estacionalidad, se produce un período seco y un período lluvioso muy definido. La temperatura sufre poca variación; gira en torno al promedio de los 27 grados centígrados y tiende a descender en dos grados centígrados máximos durante los meses de noviembre, diciembre, enero y febrero para luego ascender a partir del mes de abril para mantenerse constante el resto del año. sin embargo, hacia el sector de la montaña interviene la altitud como agente modificador al lograr mantener una temperatura más suave que en los demás sectores geográficos del área. Según el servicio meteorológico de las Fuerzas Armadas Nacionales “las precipitaciones anuales para el período (1963 – 1980) fue de 1045 mm” (servicio de meteorología F.A.N. tomado de corpocentro, 1987, 11). El período seco va desde los tres primeros meses del año, se interrumpe en abril o mayo pero continua en junio, julio, agosto y septiembre. El período lluvioso se presenta durante los meses de abril, mayo y los tres meses finales del año. (Ver anexo D). Los vientos alisios que provienen del nor-este ejercen una acción prácticamente constante durante todo el año, ellos se cargan de vapor de agua y a medida que avanzan se van calentando y sólo cuando tropiezan con un relieve elevado son obligados a ascender y como consecuencia a enfriarse, con lo cual producen lluvias de tipo orográfica. En la parte costanera no se producen lluvias de carácter orográfica por la inexistencia de barreras montañosas que retengan los vientos alisios y los conlleve a condensarse y a precipitarse; asimismo la ubicación astronómica de Morón, por encima de los diez grados de latitud norte, lo enmarca en una zona que habitualmente recibe pocas precipitaciones y “en cuanto a la evaporación, esta es mayor que la precipitación, y alcanza un promedio anual que oscila entre 2.300 y 2.200 mm” (Plan de Desarrollo Urbano Local, 1987, 10). En la parte sur de la ciudad (sector montañoso) y hacia el nor-oeste (sector Urama) se van a producir con cierta periodicidad, aguaceros de corta duración que van a modelar una vegetación de bosque seco tropical, donde se pueden dar temperaturas entre 22 y 27 grados centígrados, con especies de troncos gruesos y de gran tamaño que va a contrastar con la vegetación xerófita, pobre y espinosa de la sección costeña, con temperaturas superiores a los 26 grados centígrados. Artículo principal: Morón, Auge y Caída del Paludismo en Venezuela Fuente de este artículoEste artículo es uno de los capítulos del libro Morón, Auge y Caída del Paludismo en Venezuela, escrito por el Prof. Alexis Coello, cronista de Juan José Mora. Recuerda visitar su blog Alexiscoello.com.ve. Allí encontrarás semanalmente sus más recientes escritos. También puedes escribirle a alexiscoello06@gmail.com. Autor de este sitio web: Enrique de Mesa - Google+ |