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El Negro Miguel

De

Bien sabida es la afluencia de negros africanos a los dominios coloniales españoles. La esclavitud llegó a ser un negocio muy lucrativo para los portugueses del siglo XV. Es en las primeras décadas del siglo XVI cuando se introducen a Venezuela los primeros contingentes de negros esclavos. Le cupo esta triste gloría a Jerónimo de Ortal, quien llevó los primeros 100 esclavos a las costas de Paria, en 1525. Sucedieron a Ortal en esta labor, Cedeño y Heredia, que introducen 200 en la provincia de Cumaná. En 1528 siguen los Welser con cantidades que sobrepasaban al millar. Estos primeros esclavos fueron traídos para trabajar en las minas de oro y plata, pero la rápida extinción de éstas los llevó a las plantaciones de cacao y otros rubros agrícolas.

En principio el tráfico de negros esclavos era realizado por particulares portugueses, españoles, italianos y franceses. Luego, en el siglo XVIII intervinieron empresas especializadas en estos menesteres, como la Compañía Real de Guinea francesa y la Real Compañía Inglesa de los Mares del Sur, y posteriormente la Compañía Guipuzcoana.

La sustracción de los negros ocurría fundamentalmente en las regiones selváticas de la costa occidental del continente africano, en los actuales países de Angola, Congo, Gabón, Camerún y Nigeria (área cultural bantú), pero también de Senegal, Guinea, Sierra Leona, Costa de Marfil, Ghana y Dahomey.

Los cargamentos humanos se hadan en los barcos negreros y el valor de la carga se expresaba en toneladas. Allí venían mercancías humanas marcadas con un justiprecio, venían piezas de indias, mulecones, muleques, etc. La cacería de negros en forma indiscriminada arrasó con culturas africanas de relativo desarrollo. En los barcos negreros de ingleses y portugueses trasladaron tribus enteras que gozaban de culturas avanzadas. En esos barcos debieron llegar reyes, príncipes y demás jerarquías de las sociedades africanas. "Reyes de mayor categoría que nuestros Piaches y Caciques aruacos y caribes, fueron trasladados a nuestro suelo para el laboreo de las minas", dice don Mario Briceño Iragorri. Es probable que el látigo y el trabajo humillante al que fue sometido el negro haya herido el orgullo de muchos nobles africanos, lo que incitó su manifiesta rebeldía. "Más que el indio, el negro fue muro de resistencia y de rebeldía contra las autoridades españolas" (Briceño Iragorri). Es por ello que la rebelión del Negro Miguel y la creación de su reino en 1553 en las montañas de Buria debe tener su origen en lo que hemos dicho anteriormente. Veamos:

El Negro Miguel, esclavo de Pedro del Barrio, era un negro ladino y resabiado que se alzó contra su amo porque éste intentó amarrarlo para azotarlo, pero el Negro Miguel le ganó a su amo en velocidad y de un fuerte arrebaten le quitó la espada, y en medio del alboroto logró huir a las montañas. Por las noches salía a convencer a los demás negros e indios para que se unieran a él y escaparan de la explotación y los castigos a que estaban sometidos en las minas de Buria de San Felipe. Con su insistencia logró que le siguieran 20 personas entre negros e indios, con ellos dio muerte a varios mineros españoles y otros los mantuvo prisioneros haciéndoles torturar, luego los liberó y les indicó que comunicaran a los blancos de Nueva Segovia (Barquisimeto) que estuvieran preparados porque él se iba a vengar de los maltratos causados a su gente, y que el Negro Miguel no era tan malo, puesto que les estaba avisando.

La fama del Negro Miguel se extendió por toda la comarca, lo que le permitió que se agregaran más de 180 trabajadores de las minas, con los cuales se internó montaña dentro. Entre empalizadas y trincheras formó su monarquía, se hizo aclamar como Rey y congregó un vasallaje de indios y negros en torno a su trono Nombró Reina a una negra que era su concubina, de nombre Guiomar, y con la cual había procreado un hijo a quien nombró heredero del trono. En medio de aplausos designó a sus oficiales y ministros y hasta un obispo, escogido entre los negros de mayor prestigio (letrado) y conducta intachable. Así creó el Negro Miguel su reinado, pero quiso engrandecer sus dominios y se decidió a atacar a Nueva Segovia. Acompañado de su gente y armados de arcos, flechas, lanzas y algunas espadas, cayeron al poblado por la noche, pegándole fuego a las casas y matando a varios ocupantes, entre ellos un sacerdote de nombre Toribio Ruiz. Pero algunos habitantes que estaban prevenidos le hicieron frente al Negro Miguel y en un número considerable lo hicieron retroceder hasta una montaña cercana. Al día siguiente, los españoles se organizaron y salió una expedición comandada por Diego de Lozada en busca del Negro Miguel. Fue encontrado y después de una encarnizada lucha de los negros, cae abatido el Rey Miguel y los negros restantes huyen al ver a su jefe muerto.

¿No sería el Negro Miguel uno de esos reyes africanos que por nostalgia intentó trasladar su reino a nuestras tierras?... "Posiblemente sus hombros habían sentido el suave y adulador peso de la púrpura en tierras africanas". Ahora el Negro Miguel es una pieza más en los altares de las supercherías y de las ánimas a las que se le encienden velas en las regiones del centro y del occidente del país.

Fuente de este artículo

Libro Crónicas desde Morón

Este artículo es uno de los capítulos del Libro Crónicas desde Morón, escrito por el Prof. Alexis Coello, cronista del Municipio Juan José Mora.

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