Eclipse Solar en MorónDeEl eclipse solar es un hecho extraño o extraordinario para el común de los ciudadanos. Es algo que muchos logran ver durante su estancia en la tierra y otros no. Presenciar un eclipse solar es una experiencia nueva para algunos, aunque no para otros. Este fenómeno natural, por su discontinuidad en el tiempo o por su rareza interfiere en las conductas habituales de la gente y de los animales, en sus creencias y aspiraciones. Su poder psicológico es tan grande que transforma actitudes. Por ejemplo, en lugares donde el eclipse de sol fue total (en Falcón y Zulia) se observó una transformación en los patrones del comportamiento animal y humano. Las gallinas y los pájaros, al llegar la umbra (oscuridad) rápidamente buscaron los arbustos más cercanos para dormir, los chivos y ovejos corrían a sus corrales. La gente lloraba y quemaba papeles donde previamente habían escrito sus penurias y sufrimientos de los años anteriores. Otros pedían sus deseos o que se les cumplieran sus sueños. Con la llegada de nuevo de la luz del día, los gallos y pájaros cantaban con el alboroto y confusión. La gente reía y se felicitaba mutuamente, como si se tratara de un 31 de diciembre después de las doce de la noche. En Morón, aunque el eclipse fue parcial, no dejó de sentirse la influencia de las fuerzas astrales en la conducta de sus habitantes. Este fenómeno cósmico irradió su magnetismo para que algunos moronenses hicieran lo que nunca habían hecho. Es decir, el eclipse produjo un efecto inversamente proporcional a la conducta acostumbrada del individuo. Por ejemplo, Alberto Moreno, copropietario de una licorería en Morón y hombre conocido por su dureza o porque "no arrima una p'al mingo", se destapó ese día y brindó a todo el que estaba en su negocio. Por supuesto, el que más aprovechó esa garúa fue Manuel Suárez, que en menos de tres minutos que duró el eclipse pidió como cinco tandas. Pero al llegar de nuevo la normalidad, Manuel y sus acompañantes pretendieron seguir pidiendo sus bebidas sin percatarse de que Alberto también había llegado a su normalidad de duro, por lo que tuvo que poner orden en el negocio. Y muchos quedaron debiendo la cuenta. Hablando este mismo aspecto, a la misma hora del eclipse Alberto Flores y Simón Rodríguez, directivos de la Cámara de Comercio, acompañados de Miguel Seco -del Restauran! El Porvenir- habían ofrecido un almuerzo a vanos amigos. Estos amigos vieron el hecho como extraño, y pedían al Señor que ojalá hubiese eclipse todas las semanas, o por lo menos una vez al mes. En el liceo "Ambrosio Plaza", el profesor Mario Paccia no cobró los réditos de sus préstamos. La otra cara de la moneda fue que Humberto Di Giannatale, hombre conocido por su generosidad y por su desprendimiento, se rehusó a pagarle la cuenta a Fernando De Souza. El locutor Willie Charr, elocuente por su verborragia, ese día se quedó mudo y se parecía más bien al comedido Marcel Granier. En el "Ambrosio Plaza", el profesor Domingo Laguna, hombre alegre y juguetón, se puso abstemio y malhumorado se fue temprano para su casa. Otros moronenses echaron sus tragedias a la penumbra del eclipse para que más nunca volvieran o por lo menos para que no volvieran en 70 años. Es el caso de Emiro Reyes, que conjuró la pérdida de su consorte. Los profesores Maya y Mon Alvarez su salida del "Ambrosio Plaza". Neptalí Seco conjuró la mala racha en el hipismo. Otros, en medio del eclipse expresaron sus sueños para que se hicieran realidad. Enrique Gramática pidió su deseo de ser Alcalde del municipio Juan José Mora con el apoyo de la gente de Chávez. Melquíades Riera solicitó su deseo de ser concejal de Morón por el MAS. Lo mismo hicieron Pedro Romero Coello y Carlos Mujica por el partido COPEI. Luis Marín imploró ser presidente de la junta de vecinos de la urbanización Coro, sin embargo ya Pedro Celaya lo había pedido primero. No faltó quien pidiera el regreso de la que se fue o que el eclipse le accediera a su amor imposible. También muchos solicitaron sacarse el kino o el triple gordo. Fuente de este artículoEste artículo es uno de los capítulos del Libro Crónicas desde Morón, escrito por el Prof. Alexis Coello, cronista del Municipio Juan José Mora. Recuerda visitar su blog: Alexiscoello.com.ve Puedes escribirle a su correo también: alexiscoello06@gmail.com Autor de este sitio web: Enrique de Mesa - Google+ |